Sí, cuando está bien hecha. La arena de tofu es segura para gatitos, para gatos mayores, para gatos con pulmones sensibles y para quien limpia la caja de arena.
Pero «segura» es una palabra que imprime cualquier bolsa, así que esto es lo que debería significar de verdad.
Empecemos por lo que hay en la bolsa
Fibra vegetal, un aglutinante de almidón y un poco de carbonato de calcio —polvo de piedra— para que el gránulo se mantenga duro. Esa es la lista.
Cuánto polvo de piedra lleva varía mucho de una marca a otra, y cambia qué tan bien funciona la arena de tofu. Puedes revisar la tuya en la cocina con una prueba de tres minutos.
Una arena toca a tu gata en tres lugares
Sus patas, su nariz y su boca, porque todo lo que le queda en el pelaje termina ahí cuando se lame. Cualquier respuesta honesta sobre seguridad tiene que cubrir los tres.
Sus patas
Los gránulos son redondeados y lisos. Nada filoso, nada que se le apelmace y se le seque entre los dedos.
Esto importa más de lo que uno espera en gatos mayores con articulaciones rígidas o almohadillas adoloridas, y en cualquier gato que vuelve a casa después de una cirugía: una arena fina y polvorienta es lo primero que un veterinario te dice que mantengas lejos de una pata que está sanando.
Su nariz
La fibra vegetal no se deshace en ese polvo mineral fino que queda flotando sobre la caja de arena, así que hay muy poco que respirar y muy poco que se le deposite en el pelaje.
Su boca
Toda gata se traga un poco de aquello que pisa, porque toda gata se acicala. Ese es el argumento a favor de una arena hecha de fibra vegetal y no de algo extraído de una mina.
Entonces, ¿es segura si el gato la come?
Eso es harina de otro costal. No dejes que tu gato coma arena, sea del material que sea. Un gato adulto normalmente no lo hace: escarba, tapa y se va. A quienes hay que vigilar es a los gatitos, porque un gatito explora con la boca y prueba todo al menos una vez.
Y una cosa más, porque esta importa. Un gato que come arena de forma insistente te está diciendo algo. Tiene nombre: pica. Puede apuntar a anemia u otros problemas de salud. Así que llama a tu veterinario.
¿Cómo se debe guardar?
La fibra vegetal viene de alimentos, así que se comporta como un alimento. Si la dejas en un lugar cálido y húmedo, o la cierras estando mojada, puede enmohecerse dentro de la bolsa.
Así que mantén la bolsa cerrada y guárdala en un lugar seco: un clóset, no el piso del garaje ni un rincón debajo del fregadero donde sude una tubería. Y no rellenes una caja de arena que ya está húmeda en el fondo. Vacíala, seca la caja y empieza de nuevo.
Información general, no consejo veterinario.